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sábado, 13 de junio de 2015

2015-06- Fuente Castro (Sueras)-Mas Campana-Despoblado Jinquer-Castillo-Nevera 4 Caminos-Fuente Castro / A+ 654 m / 12,8 km

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No hubo Pico, pero hubo "Pico....tas"






Este sábado la ruta propuesta era una vuelta que hice en abril de 2011 siguiendo un track de Casiaventurilla por el Parque Natural de Espadán. Para esta ocasión le hice un cambio para bajar al Despoblado de Jinquer, visitar el Castillo y subir al Solano.

Saldríamos desde el área recreativa de la Font de Castro en Sueras. Después pasaríamos por la Font del Avellaner y nos dirigiríamos al Mas de la Campana. Desde ahí bajaríamos al Despoblado de Jinquer y subiríamos al Solano Jinquer. Visitaríamos la Nevera de Cuatro Caminos y volveríamos entre alcornoques hasta los coches.
Es una ruta con sombra y que la recordaba muy agradable de caminar. En aquel momento la titulé: "El jardín Espadánico", por la cantidad de flores y lo verde que estaba todo. Podéis ver la crónica que hice en aquella ocasión pulsando aquí: PABLOONCE

Aquí podéis ver el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre el track para que os hagáis una idea fiel del recorrido:



A la cita acudieron Mari, Ángela, Ana, Kiquet, Ángel, Vicente, Miguel Arce, Iván, Manuel Carlos, Quico, Paco Escrivá, Jose, Juan Carlos y un servidor.

Se preveía lluvia para después de las once, pero esperábamos que los cielos fueran clementes con nosotros y la temperatura era la perfecta para caminar.







Aparcamos en la Fuente de Castro y comenzamos a caminar por la pista que va por la parte superior de la Fuente, el Camino de Pedralba.


En el mismo camino han hecho este curioso adorno que no recuerdo que estuviera ahí la última vez.
En la misma pista vimos el desvío por la izquierda hacia la Font de l'Avellaner y para allí que nos fuimos.


Enseguida entramos en un ambiente frondoso y húmedo.


Cuando llegamos al riachuelo hay que seguir el origen de su curso, que nos hará pasar por la Font de l'Avellaner.




Una maravilla el transitar por las típicas sendas de esta joya que es Espadán y aún más en este ambiente tan umbrío y lleno de fresca vegetación.






La senda nos llevó hasta el Mas de la Campana. Una campana construida con los restos de un obús y que es costumbre tocar cuando se llega aquí.


Continuamos la pista y un poco más allá cogimos una senda que subía por la derecha. Hay una marca blanca en un pìno.
La senda que seguimos nos iría subiendo sin mucha exigencia ayudándose en continuas zetas.





Hubo un momento en que tuvimos una incidencia. Nos dimos cuenta que nos habíamos pasado un desvío del track y que nos estábamos saliendo del recorrido, aunque estábamos yendo por una senda muy marcada (que es la que recorrimos en aquella ocasión en 2011), pero para el día de hoy había hecho un cambio y se pretendía coger otra senda que nos bajaría al Despoblado de Jinquer.
Volvimos un poco sobre nuestros pasos para encontrarla pero en el punto en el que el gps indicaba que comenzaba la senda no se apreciaba nada. Me asomé a una especie de construcción de piedras de forma semicircular pero no vi nada por abajo. Después, en casa y con las armas del ordenador y los mapas, he podido comprobar que la senda comenzaba más abajo en una bifurcación que debíamos haber cogido por la izquierda.



Al no ver nada, decidimos continuar por la senda visible por si después giraba en la dirección que nos convenía pero al rato vimos que no era así y que se iba desviando de nuestro track, por lo que buscamos una zona que no estuviese demasiado enmarañada y nos salimos campo a través para enlazar con el recorrido del track previsto. Este tramo lo he corregido en el track que he colgado por si hay alguien que la repite.
Veíamos allá abajo la bonita imagen del Despoblado de Jinquer, adonde debíamos llegar.




No tuvimos problemas en pasar por el monte y llegar a la senda y le puso a la ruta el puntito aventurero.



Ya en la senda que nos dirigía en línea recta al Despoblado de Jinquer vimos un abrigo-cueva en alto y un poco más adelante una cueva ante unas rocas a la que el discurrir del agua le había dado curiosas tonalidades.







Llegamos a una de las razones de la propuesta de esta ruta en estas precisas fechas, el encuentro de algunos cerezos asilvestrados que siguen con empeño cada año produciendo unas estupendas cerezas, dado lo fértil y húmedo de la zona.



Continuamos y llegamos al Despoblado de Jinquer, un grupo importante de casas en su época donde llegaron a vivir más de 100 vecinos y  que la naturaleza se empeña en recuperar para sí cubriéndolo con vegetación exuberante, lo que da a este sitio un ambiente de nostalgia y de belleza que siempre he admirado.




Todavía quedan en pie los restos de una antigua capilla.



Subimos por el lateral del conjunto de ruinas y nos dirigimos hacia el inexpugnable Castillo de Jinquer.


Le dimos toda la vuelta pero es imposible subir hasta él. Hay un lateral por el que se podría subir haciendo uso de cuerdas y arnés, pero no era nuestro objetivo. Continuamos aún un poco más por la senda hasta llegar al Solano de Jinquer, un collado con un cruce de sendas, donde nos detuvimos a almorzar.










Tras el reconfortante momento seguimos nuestra marcha y llegamos Cuatro Caminos, un cruce como bien indica su nombre y donde también hay un campito de cerezos abandonados a los que hicimos una visita. Un poco más allá encontramos la reconstruida Nevera de Cuatro Caminos. Da un poco de nostalgia no verla con la fenomenal enredadera que cubría su arco pero seguro que así reconstruida durará más tiempo.






Desde la Nevera continuamos por la senda que nos bajaría hasta una pista que seguiríamos por la derecha hasta que acababa convirtiéndose en senda y nos bajaría por un excepcional entorno entre pinos y alcornoques con el suelo almohadillado por sus hojas.














La senda nos bajó hasta la Pista de Pedralba, que seguimos hacia la izquierda y que nos volvió a pasar por el desvío a la Font de l'Avellaner que habíamos cogido por la mañana. El resto del recorrido que quedaba era volver a caminar de vuelta por la pista hasta la Fuente de Castro donde teníamos los coches.




Cuando estuve aquí con Ana en 2011, escribí en la crónica que haría falta un buen número de senderistas para poder utilizar al mismo tiempo los 16 chorros que tiene la fuente. No llegamos a los 16 pero estuvimos muy cerca.
Ha sido una ruta muy agradable y que, como siempre nos ha dejado muy buen sabor de boca, y no sólo debido a las cerezas. Seguro que la repetimos al año que viene.



Os dejo ahora con otro Capítulo de "Las Flores de Paco", aunque en esta ocasión no son de Paco, pues estaba en el Camino de Santiago.

















Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE

2 comentarios:

  1. Preciosa ruta Pablo como dices con mucho verde y es que la zona de Sueras alberga auténticos vergeles. También el componente cultural es muy destacable con el despoblado , el castillo y la nevera.
    En fin una ruta cinco estrellas.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Hola Jose, sí Espadán nunca defrauda y esta zona es como un auténtico jardín botánico.
      Un saludo.
      Pablo

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